Quentin Tarantino explica por qué Bastardos sin gloria es mejor que todas las películas de guerra

El cineasta estrenó en 2009 Bastardos sin gloria, una película ambientada durante la Segunda Guerra Mundial.

Si hay un cine indiscutiblemente creativo y original es el de Quentin Tarantino. El cineasta cautivó al público con Perros de la calle, película que significó su debut como director y lo catapultó a la fama. A esta le siguieron Pulp Fiction Jackie Brown, que también se llevaron los aplausos de la crítica y los espectadores. Y tras deleitar con Kill Bill Death Proof, Tarantino trajo otro éxito a la pantalla: Bastardos sin gloria.

Se trata de una película ambientada durante la Segunda Guerra Mundial. Allí, conocemos a Shosanna, una judía que presencia la ejecución de su familia en manos del coronel nazi Hans Landa. Tras huir con vida, Shosanna se muda a París y cambia de identidad, mientras comienza a cranear su plan de venganza, el cual se cruzará con los planes del teniente Aldo Raine, quien se encuentra entrenando a un grupo de soldados judíos para asesinar nazis. 

MÉLANIE LAURENT SE PONE EN LA PIEL DE SHOSANNA.

Sin duda se trata de una de las mejores películas de Tarantino, con sus diálogos inteligentes, divertidos y cargados de una tensión abrumadora y escenas repletas de violencia. Y por supuesto, no se puede dejar de lado el elenco de lujo que protagoniza este filme: Brad PittChristoph WaltzDiane KrugerMichael FassbenderMélanie LaurentEli Roth, y Daniel Brühl, entre otros.

Fue tan bien recibida por los críticos, que la película obtuvo varias nominaciones a los premios Oscar incluidas las categorías de Mejor película, Mejor Director y Mejor Guión Original. Además, Christoph Waltz se llevó a casa la estatuilla como Mejor actor de reparto por su increíble trabajo como el despiadado coronel Hans Landa.

Christoph Waltz bajo el personaje Hans Landa.

Con el boom de las películas bélicas, Tarantino sabía dónde se estaba metiendo, pero también lo que no iba a hacer. Para que su cinta no fuera una más del montón, optó por no realizar ninguna escena de batalla. “Esa mierda me aburre” expresó en una ocasión. El cineasta quería hacer foco en la fricción humana. Y a pesar de que la película es bastante sangrienta y cuenta con varias icónicas escenas de violencia, las mismas se crearon alrededor de diálogos que eventualmente, terminan en enfrentamiento.

Quentin estaba en lo correcto. Bastardos sin gloria marcó el gran retorno del viejo Tarantino que la audiencia siempre había admirado. Y tras el éxito de esta, le siguieron otros como Django desencadenado, Los ocho más odiados y su más reciente, Había una vez en Hollywood. Ahora, ante la expectativa y tristeza de la cual será su última película, los fanáticos aún esperan con ansias ver con qué originalidad vendrá esta última vez.